Cansada de leer tantas publicaciones en las redes y mensajes de lo que se viene. Tanto movimiento, tanto eclipse, alineaciones, planetas retrógrados y bla bla.
Todo siempre dice lo mismo, fluir y « soltar el control ».
Al principio, lo leía y no había duda de lo que me estaba diciendo. Claro, tengo que soltar el control, estoy siempre tratando de hacer todo bien, perfecto, cocinar, limpiar, trabajar, estudiar, ser amable, ser cordial, tener amigos, saludar por cumpleaños…
Y hoy, me pregunto, ¿soltar el control se trata de no controlar al otro? ¿Tengo que permitir que el otro haga algo que yo sé que no está bien? ¿Tengo que no luchar por mis sueños? ¿Tengo que dejar que todo suceda por « arte de magia »? ¿Tengo que permitirme decir lo que siento cuando quiero?
¿Soltar el control es vivir mi vida de manera descontrolada?
Me pregunto una pregunta, y me sigo respondiendo con otra pregunta. Y así, suelto el control y termino jugando un juego controlado. Pero me termino mordiendo la lengua porque sé que este bucle de pensamiento no tiene fin.
Si razonamos en conjunto lo que leemos, lo que nos comunican, nos daremos cuenta que todo lo que nos parece con sentido, en realidad, no lo tiene.
Cuando nos dicen « permítete sentir tus emociones », « no vayas en contra la corriente », « ábrete de mente », « salí de tu zona de confort ».
¿Qué pasa si tengo que ir en contra de la corriente para lograr lo que yo quiero para mi vida? ¿Qué pasa si cuando salgo de mi zona de confort, me doy cuenta que no estoy disfrutando de la vida?
Entonces ahí, soltar el control, en realidad me termina destruyendo.
Por eso, hoy quiero invitarlos a que lo que leamos, realmente lo LEAMOS, lo analicemos, lo cuestionemos. Por qué controlar lo que vas a decir, controlar tus emociones, puede evitar una situación dolorosa, puede evitar incluso que lastimes a alguien o que digas algo que de verdad no querías decir.
Entonces, creo que no hay que soltar el control, creo que tenemos que, una vez más, trabajar nuestra intuición y tomarnos un momento para poder realmente observar lo que nos sucede a nosotros internamente y a nuestro entorno.
No dejemos que la vida tome decisiones por nosotros, permitamos que la vida nos acompañe en nuestras pasiones y deseos de nuestra alma.
Para eso, aplicá el control en ti, dáte tiempo para ti, para poder relajarte en tus pensamientos, date 5 minutos de silencio, 15 minutos de estiramiento, regálate una caminata en el bosque…
Tal como los planetas, el yin y el yang, las palabras tienen su luz y tienen su sombra.
Aprendamos a conectar con la luminosidad de cada palabra, pues son fuertes mantras que nos pueden ayudar a cambiar ese condicionamiento que tenemos super enraizado dentro. Cambiar esas enseñanzas que nos limitan y nos hacen perdernos dentro de nosotros mismos y en las multitudes.
Demos vuelta a la estructura cuadrada para poder ver las hermosas geometrías sagradas que podemos crear.

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