Me parece increíble saber que puedo generar con cada creación, un pedazo de mi que se muestra, un pedazo queda fuera de mi cuerpo.
Si nos ponemos a pensar un poco más sobre este punto, es increíble también como siempre en cada momento, cada minuto de cada día, nos desprendemos de algo, algo que generamos en nuestro interior y lo soltamos al exterior.
Siempre estamos co-creando con el ambiente; en una exhalación, en una ida al baño, en un cabello que se nos cae, en un estornudo, hasta en una idea que luego respira por sí sola.
Entonces, podría decir que todo tiene una parte nuestra así como nosotros tenemos una parte del todo?
Uno pensaría que el único momento en el que realmente creamos algo, sería al tener un hijo. Pero a decir verdad, un hijo no es más que otra de tus tantas creaciones, tus tantos desprendimientos que hacemos cada segundo.
Es por eso que con esta pequeña introducción, le doy la bienvenida a mi pequeño suspiro, un suspiro transformado en palabras y unas palabras que cobran vida a través de la línea digital.
Este emprendimiento para mí es una parte de mi espíritu, una parte digital de mi. Y hoy puedo decir, que así como inhalo las millones de partículas que contaminan y llenan de vida a mi ser; al inhalar lo transformo, porque exhalo tristeza, exhalo alivio.
Hoy agradezco este paso que doy, este soltar que simplemente es soltar algo que ya existía. Emprendo el camino del desprendimiento extremo.

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